Las tres plataformas hacen lo mismo a grandes rasgos: conectar aplicaciones y ejecutar pasos. Las diferencias aparecen cuando el volumen crece o cuando algo falla a las tres de la mañana.
Coste por ejecución frente a coste fijo
Las plataformas que cobran por tarea premian los flujos simples y castigan los bucles. Las que se pueden alojar por tu cuenta tienen un coste fijo previsible, a cambio de que alguien mantenga la infraestructura.
Qué pasa cuando un paso falla
Este es el punto que casi nadie mira antes de decidir y el que más duele después. Comprueba si puedes definir reintentos, rutas de error y avisos, y si el histórico de ejecuciones te deja reconstruir qué ocurrió.
Dónde viven tus datos
Si tratas datos personales o información sensible, importa saber en qué servidores se procesa cada paso y durante cuánto tiempo se guarda. Alojar la herramienta tú mismo cambia por completo esa conversación.
Nuestro criterio
- Flujos simples y pocos usuarios: la opción más rápida de montar gana.
- Volumen alto o lógica ramificada: prioriza control de errores y coste previsible.
- Datos sensibles o requisitos de cumplimiento: alojamiento propio.
- En todos los casos: que el flujo esté documentado y sea tuyo.